sehepunkte 6 (2006), Nr. 1

Jean-Yves Guillaumin: Les Arpenteurs romains

En el prólogo del Poenulus Plauto toma la palabra para presentar ante el público la comedia que comienza a representarse. Cuando llega el momento de explicar el argumento de la pieza escénica el comediógrafo afirma (48-49): "eius nunc regiones, limites, confinia / determinabo: ei rei ego finitor factus sum". Mediante una hábil analogía que debía de resultar muy cercana a su público adopta la personalidad del agrimensor ("finitor") que debe determinar con exactitud el terreno, las divisiones internas, los confines del territorio cuya delimitación le ha sido encomendada. De este modo procede a explicar las partes que articulan la comedia, su argumento y el desarrollo mismo de la obra.

Éste es el primer testimonio literario de la actividad agrimensoria en el ámbito romano. Pero las alusiones explícitas a la práctica de esta disciplina se irán multiplicando paulatinamente en la literatura latina: en las sátiras de Lucilio, en los discursos de Cicerón, en las obras de Varrón y Columela, incluso en la Aeneis virgiliana, el gran poema épico de la identidad romana, donde aparece Eneas trazando los límites de la ciudad con el arado y sorteando los lotes de terreno en los que se asentarán los nuevos habitantes (5, 755-756). Y los testimonios epigráficos de esta actividad son abrumadores al lado de los literarios.

Todo ello no es otra cosa que una proyección de la importancia central que tuvo la disciplina agrimensoria en el mundo romano a partir de mediados del siglo IV a.C., momento en el que se testimonia la centuriación de las más antiguas coloniae romanas. La nueva forma de ordenación del territorio extiende un modelo uniforme por toda la geografía romanizada y completa el proceso de romanización de los territorios anexionados al poder de Roma, puesto que la redistribución de los territorios transciende el plano meramente topográfico para alcanzar el plano jurisdiccional y administrativo.

El destino ha querido conservar un corpus de tratados, excerpta y textos aislados que constituyen una muestra notable de la preceptiva agrimensoria romana. Se trata del conocido como Corpus Agrimensorum Romanorum (CAR), una compilación de textos latinos de agrimensura formalizada hacia finales del siglo V d.C. y principios del VI en el norte de Italia. Dentro del abanico de obras y textos que recopila el CAR, la parte más destacada a todos los efectos es la que forman los tratados de los conocidos como Gromatici ueteres: Higino el gromático, Frontino, Agenio Úrbico, Higino y Sículo Flaco.

El libro que presenta Jean-Yves Guillaumin propone una nueva edición crítica de la obra de los dos escritores gromáticos más antiguos: Higino el gromático y Frontino. [1]

Jean-Yves Guillaumin ha dedicado una larga trayectoria de investigación al estudio de las obras gromáticas del CAR que ha hecho de él uno de los expertos más reconocidos en esta disciplina. En cierto modo se puede afirmar que la atención que recibe en la actualidad este ámbito de la literatura técnico-científica se debe en gran medida a los esfuerzos de Jean-Yves Guillaumin, del ISTA (Institut des Sciences et Techniques de l'Antiquité) y del grupo de investigación de Besançon. Se trata, por tanto, de un candidato óptimo para la tarea que se ha propuesto.

La obra se abre con una Introducción general (1-52) a los escritores gromáticos latinos. En ella, a modo de gran mosaico, el autor yuxtapone pequeñas unidades de contenido en las que aborda las siguientes cuestiones: Roma y la organización del territorio, el CAR y los tratados principales, el instrumental de los agrimensores, los orígenes de la disciplina, las grandes asignaciones de tierra en Italia, los orígenes griegos y / o etruscos de la centuriación, la técnica de la centuriación, su relación con la geometría griega, otros modos de delimitación del ager, los planos catastrales, los mensores, características y dificultades de los textos gromáticos, las ilustraciones de los manuscritos y su relación con los tratados, los principales autores del CAR, su tradición manuscrita y sus ediciones. Con todas estas tessellae forma una imagen panorámica de la disciplina y su literatura que servirá de preámbulo. La introducción se cierra con una bibliografía sumaria (53-57).

A continuación comienza la parte consagrada a Higino el gromático (61-123). Consta de otra introducción más específica, en la que analiza las características de su obra, la Constitutio limitum (61-64), sus referencias ideológicas (64-65), el autor y su datación (65-68), y la transmisión manuscrita de la obra (68-72). El texto latino (78-123) aparece con traducción al francés en página enfrentada, como es habitual en las ediciones de Les Belles Lettres.

Una vez concluida la parte de Higino el gromático, comienza la sección referida a Frontino (127-165). Igual que en la anterior se inicia con una introducción propia en la que trata brevemente las cuestiones relativas al autor, los cuatro textos conservados (De agrorum qualitate, De controuersiis, De limitibus y De arte mensoria), su cronología, sus contenidos y su transmisión manuscrita (127-143). La sección se completa con el texto latino editado y con la correspondiente traducción francesa (148-165).

El siguiente bloque de contenido recoge un extenso aparato de anotaciones a la traducción de la obra de Higino (167-216) y a la traducción de la obra de Frontino (217-236). El volumen se cierra con un anexo de ilustraciones, en su mayoría necesarias para entender correctamente el texto. Son 10 ilustraciones correspondientes al texto de Higino y otras 4 relativas a los contenidos de la obra de Frontino. En posición final se adjuntan dos útiles índices: un "index uerborum notabilium" y un "index nominum".

Sin tener en cuenta las cuestiones ortográficas y de puntuación, el texto editado de la Constitutio limitum no difiere considerablemente de la edición de Carl Thulin, que hasta ahora representaba la edición de referencia de los Gromatici ueteres. [2] Una de las virtudes de la edición que presenta Jean-Yves Guillaumin es la subdivisión de las obras de Higino el gromático y Frontino en capítulos y parágrafos, algo que en la actualidad los editores suelen incorporar a las obras que no presentan articulación interna de este tipo, fundamentalmente para facilitar las referencias a pasajes concretos.

El texto crítico de Jean-Yves Guillaumin presenta casi 40 lecturas divergentes con respecto a la edición de Carl Thulin, de la que, con todo, depende en gran medida. De ellas las más afortunadas son la elección de "dirigeretur" (1, 7) en vez de "dirigeret", que proporciona un texto mucho más correcto, el uso sistemático del tecnicismo "cludere" que en ocasiones viene a sustituir formas de "claudere", la preferencia por "more castrorum" en vez de "in morem castrorum" (6, 6), la corrección del texto cambiando "aequinoctiali" por "solistitiali" (8, 6; 8, 8), que se adecua mejor al contexto de la explicación, "longinquo" en vez de "propinquo" (11, 9), "aestimatione" en vez de "aestimatio" (20, 5). Por el contrario, algunas correcciones no parecen tan certeras, como en el caso de "quod in semel" (1, 22) en vez de "quod is semel", puesto que ésta última tiene pleno sentido en el contexto y la expresión "in semel"no lo mejora. Además, apenas está testimoniada en latín y sólo en textos cristianos a partir de mediados del siglo IV (Máximo de Torino, Jerónimo de Estridón...).

Del resto un buen número de las lecturas divergentes son integraciones de elementos de ordenación del discurso del tipo de "autem" o "enim" o de algunos términos redundantes en el contexto que en la edición de Carl Thulin aparecían entre corchetes cuadrados [...].

En cuanto a los textos de Frontino, probablemente excerpta de una única obra, cabe decir que Jean-Yves Guillaumin también sigue muy de cerca la edición del filólogo sueco. En el texto De agrorum qualitate solamente se encuentran tres divergencias con respecto a Carl Thulin y todas ellas son mínimas (integración de "et", sustitución de "aut" por "ac", inclusión entre corchetes [...] de una breve frase). En el texto De controuersiis las divergencias son seis. Son bienvenidas la integración "de locis relictis et extra clusis" en la enumeración de "controuersiae" (1) y la corrección de "moesilea" en "mausolea" (14). En De limitibus hay ocho lecturas divergentes, de las que la más acertada es la corrección de "Gallia" en "Calabria" (6), puesto que el "ager Vritanus" efectivamente se debe localizar en aquella región (Tito Livio 42, 48; Mela 2, 66; Plinio 3, 100). Por último, el texto del De arte mensoria es con diferencia el que más cambios ha sufrido, no menos de 20. El estado en que se ha conservado este texto y la dificultad de las nociones expresadas motivan la necesidad de operar en él numerosas correcciones. Señalamos a modo de ejemplo la corrección de "enuntiare" y "enuntiatio" por "renuntiare" y "renuntiatio" (1), tecnicismos agrimensorios bien documentados en el CAR. También es de enorme interés la lectura "procentemate" en vez de "praecenturiato" (1), convincentemente justificada por el autor en la nota correspondiente. Más recelo suscita la lectura "perpenso" (7), que fuerza el sentido de la frase con una sintaxis dudosa.

La edición de Jean-Yves Guillaumin está a la altura de las expectativas puesto que proporciona un texto crítico casi siempre mejor que el de Carl Thulin, ofrece una traducción francesa de gran utilidad dada la complejidad de los textos gromáticos, y lo complementa con un nutrido aparato de notas que hace las veces de pequeño comentario. Se convierte así en edición de referencia de las obras y en un estudio integral de los textos obligado en toda bibliografía acerca de estos autores. Es deseable que Les Belles Lettres continúe la labor iniciada y publique las ediciones de los demás escritores de agrimensura del CAR, al menos de los Gromatici ueteres.


Notas:

[1] La datación de Higino el gromático como el escritor más antiguo de los Gromatici ueteres es una contribución reciente que depende sustancialmente de los últimos estudios de St. Ratti sobre la cronología del autor, sobre todo en: Le substrat augustéen dans la Constitutio limitum d'Hygin le Gromatique et la datation du traité, in: DHA 22 (1996), 220-238.

[2] C. Thulin: Corpus Agrimensorum Romanorum: vol I. Opuscula Agrimensorum Veterum, Leipzig 1913.

Rezension über:

Jean-Yves Guillaumin: Les Arpenteurs romains. Tome I : Hygin le gromatique. Frontin (= Collection des Universités de France), Paris: Les Belles Lettres 2005, 263 S., ISBN 978-2-251-01440-1, EUR 48,00

Rezension von:
David Paniagua Aguilar
Departamento de Filología Clásica e Indoeuropeo, Universidad de Salamanca
Empfohlene Zitierweise:
David Paniagua Aguilar: Rezension von: Jean-Yves Guillaumin: Les Arpenteurs romains. Tome I : Hygin le gromatique. Frontin, Paris: Les Belles Lettres 2005, in: sehepunkte 6 (2006), Nr. 1 [15.01.2006], URL: https://www.sehepunkte.de/2006/01/9480.html


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